El amor es libre, así ha de entregarse y así ha de sentirse.
Si en una relación uno de los
dos comienza a sentirse atado por su pareja, que no le deja respirar, que
siempre está encima y pendiente de todo… puede cansarse y la unión tambalearse.
Lucha por tu amor y tu
pareja, pero respeta su tiempo y su individualidad. Libremente entrega tu amor y
libremente deja que lo reciba.
Si en una relación uno de los dos comienza a sentirse atado
por su pareja, que no le deja respirar, que siempre está encima y pendiente de
todo… puede cansarse y la unión tambalearse.
Lucha por tu amor y tu pareja, pero respeta su tiempo y su
individualidad. Libremente entrega tu amor y libremente deja que lo reciba.
El amor inmenso y profundo de una pareja los lleva al
matrimonio, tras lo cual uno de los dos en especial (generalmente la mujer) se
esfuerza de especial manera en encontrar el modo de permanecer siempre juntos,
aceptando incluso ayuda, consejo y orientación.
El sentimiento de pasión, ansia y propósito de mantenerse
unidos por lo que les quede de vida les quita la atención de muchas tareas
difíciles que toda familia conlleva. Especialmente al principio, los dos tienen
el firme propósito de cumplir todo gusto y capricho el uno del otro. Ambos
están dispuestos a subir uno a uno los escalones que al final del camino los
lleve a encontrarse unidos y en amor, dispuestos por ello a cumplir toda misión
encomendada por su pareja.
¿Pero cuando es el final de camino?
Muchas veces el final llega antes de lo que esperamos:
confusión, preguntas sin respuestas, angustia y dolor toma el lugar donde
antes, al principio de la relación, todo era hermoso.
¿En qué estamos fallando?
¿Por qué no funciona la relación si he dado todo lo mejor de
mí? ¿Si desde que nos casamos, lo he dado todo por él y los hijos? ¿Si he
tratado de estar pendiente de él 24 horas del día y 7 días a la semana?
¿Pendiente de él las 24 horas del día, 7 días a la semana?
¿No pensaron en la libertad que ambos necesitan? Muy comúnmente se tiene la
idea equivocada acerca de lo que implica estar “unidos hasta que la muerte nos
separe”.
Después de la emoción de la boda, la fiesta, las
felicitaciones, la luna de miel, la vida sigue su curso, las obligaciones están
a la espera de ser retomadas, el trabajo, la casa el proveer son obligaciones
ineludibles y que deben ser tomadas por los dos… El día comienza con
normalidad, pero muy pronto uno de los dos, o ambos, o uno más que el otro,
empieza a extrañase, quiere saber en dónde está, qué está haciendo, con quien
habla… y muy pronto empiezan las quejas, “ya no me pones atención”, “te
cansaste de mí”, “ya no eres amoroso como antes”… sin tomar en cuenta que la
pasión y el romanticismo se tornan en un amor más sereno, más tranquilo, con
más obligaciones y deberes que cumplir.
Por un lado la mujer se queja de que su pareja ya no le pone
atención, el hombre se queja de no tener libertad para nada, la mujer piensa
que él se quiere alejar de ella, él quiere tener un poco de libertad… y así,
antes de que se den cuenta, la relación se deteriora, por la incomprensión de
ambas partes, por la falta de comunicación, porque no son capaces ninguno de
los dos de decir que se está cansando.
Si atamos a dos aves de la misma especie, de tal modo que
ninguno de los dos, ni macho o hembra puedan volar y sólo puedan dar pequeños
saltos, muy pronto comenzarán a darse de picotazos por la frustración de no
poder levantar el vuelo. Lo mismo ocurre con el humano, podemos amarnos mucho,
disfrutar de la compañía del otro, ¿pero limitados de libertad?
En las relaciones de familia, amistad y matrimonio, siempre
hay que respetar los derechos de cada cual, pensar que cada uno tiene sueños y
anhelos que perseguir, ayudarse mutuamente a conseguirlos es la mejor manera de
demostrar amor, el amor que se nutre con la autonomía y muy fácilmente se
marchita con la imposición y exigencias del otro.
¿Puedes estar físicamente atada a tu pareja? ¿Crees que el
amor sobrevive imponiendo tu presencia 24 horas del día, 7 días de la semana?
Recuerda que el ave si le das amor y libertad regresa por si sola a donde sabe
que es amada y cuidada.
© Autor: Amanecer cautiva del amor.
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