Odio las noches en que no se qué hacer/leer/mirar/pensar/cantar/pintar/tocar


Odio las noches en que no se qué hacer/leer/mirar/pensar/cantar/pintar/tocar, odio el revoltijo neuronal tras un día aplastante y también me molesta que en todo el día no haya sonado ni una sola canción que me guste lo suficiente como para cerrar los ojos y viajar de un suspiro. Llevo un rato mirando la pantalla del computador, escudriñando un tema adecuado para poder escribir sin excesiva problemática personal, sin mojarme demasiado y barajando la posibilidad de no tocar determinados argumentos que me tienen estancada. Es que me duelen mucho las muñecas y aunque esto parezca una estupidez son las consecuencias de algo que me carcome en un tiempo que no se mide en segundos, sino en recuerdos. Tanto rato llevo frente al salvapantallas que está empezando a pixelarse mi mirada y me duelen las neuronas de estrujarme las entendederas, creerme ,que aunque no las notemos a veces nos duelen y ni la casa Bayer puede ayudarnos a salir del charco.  Hoy se presentan momentos amarillos. De los que molestan y te obligan a entornar los ojos, de los que te hacen lagrimear y taparte con la mano…como las consecuéncias del sol cuando da de cara, igual. Hoy me pongo morena con todos ellos y me dejo la protección factor 278 en el botiquín, me quemo, me pelo, se me cae la piel a tiras y no me regenero. Odio la frase de “no te preocupes” y también la de “tiempo al tiempo”. Cuando la dicen juro que les reventaría las muñecas a balazos (tranquilos, serían balas con cordel).


Esta "aburridera" no se cura ni hoy ni mañana.
Por si quedan ilusos/as.

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