¿La seducción tiene ingredientes como si fuera una receta de cocina? SI!!! ¿La receta la puede “cocinar” o “guisar” (que palabra tan molesta) cualquiera? NO! ¿Si no eres Seductor@ natural ya valió sombrilla? (es decir, ni cómo ayudarte)


No necesariamente, si bien es cierto que hay quienes nacimos coquetas y manipuladoras profesionales (nótese que dije “nacimos” y que para mí la seducción sí es una especie de manipulación), y todo esto se nos ha dado de forma instintiva y natural, también es cierto que hay quienes nacieron tímidas y NADA agraciadas para el arte de la coquetería y la seducción.
Ser tímida no necesariamente significa que no hay esperanza, ni que de viejita estarás rodeada de gatos (felinos), sin recuerdo alguno de noches de placer. Solo quiere decir que hay cosas que tienes que aprender… actitudes que tienes que adoptar y adjetivos que te tienes que creer.
Volviendo a la receta ¿por qué no cualquiera la puede hacer? Pues porque la gente que está casada con sus ideas y no está dispuesta a hacer cosas diferentes para obtener resultados diferentes no podrá aprender a seducir.
Sí… ya sé, quieres los ingredientes y que te diga como funciona, a eso voy:
La mayoría de estos los podrías identificar por sentido común, aunque en el libro de Robert Greene “El Arte de la Seducción”-el cual recomiendo ampliamente- vienen estos y muchos más (él habla de 24), yo te voy a decir los que yo considero más importantes y básicos.
 1.     Elegir a la víctima:
Supongo que algunas están pensando que ya la eligieron y que por eso están leyendo esta columna, para saber cómo seducirlo… dah! Pero esto lo que quiere decir es que la seducción es un ARTE, no es mágica ni es milagrosa. Por mucho que aprendas de estrategias y las domines, si escogiste una víctima imposible, de nada te van a servir.
Seducir consiste en hacer creer a la víctima que tu tienes (y le puedes dar) lo que a él le falta, sea aventura, status, poder, placer, diversión, etc. Por eso es muy difícil seducir a alguien que tiene una personalidad similar a la tuya, lo que tú puedes dar, él ya lo tiene.
Si tu príncipe está casado, muy enamorado de otra persona, esta física o socialmente muy por encima de ti o bien es gay… la cosa no va a jalar. Ladies, hay que ser realistas, los príncipes quieren princesas. Si tú estás pasada de peso, no te vayas tras el del cuerpazo; si no ganas buen dinero, no esperes un gran empresario ni un CEO… ya entendiste la idea ¿cierto? Pues que pena pero hablando claro aquí.
La idea es que pongas los ojos en alguien que te pueda corresponder, alguien con quien sí puedas poner en práctica tus dotes de seductora.
2.     Emite señales contradictorias:
Despista al enemigo, tu actitud no debe ser predecible. Un día eres un encanto, una dulzura, lo halagas, lo haces sentir el más importante con tus detalles y al día siguiente difícilmente te percatas de su presencia. NO seas grosera, solo indiferente (hay una enorme diferencia). Unos días después vuelves a ser atenta, detallista y cariñosa. Esto lo hará pensar en ti por varias razones: una es que le dará curiosidad saber porque le dejaste de hacer caso. Otra es que le das tiempo de extrañarte durante tu ausencia (aunque no necesariamente sea física).

Recuerda que los seres humanos nos obsesionamos y enamoramos mientras estamos lejos. Si todo el tiempo estás a su alcance o a su disposición, no eres interesante ni deseable.

3.     Aparenta ser un objeto de deseo:
Los humanos siempre consideramos mucho más especial todo lo que es deseado y valorado por muchos. Algo o alguien que nadie quiere no es seductor ni atractivo.
Por eso hay marcas de ropa y accesorios tan caros, porque la gente está dispuesta a pagar lo que sea por una bolsa o zapatos “Fierragamo” aunque no sean los más bonitos, dan status por ser de una marca cara y conocida.
Entre más popular es el quarter back o mariscal de campo en la preparatoria, más lo desean todas las señoritas de la escuela… generalmente en lugar de neuronas tienen papitas (y muy pocos), pero el hecho de imaginar que el que puede elegir a la que quiera te elije a ti es MUY excitante, tanto que puedes o podrías pasar por alto que confundía a Bill Murray con Bill Clinton.
En pocas palabras, nunca tengas una sola vela prendida, ten varios pretendientes, muchos amigos… los más que puedas, eso te hace sentirte y creerte más deseable. Si no los tienes, actúa como si así fuera. No aceptes citas de última hora, llénate de compromisos y hazlo creer que cuando decidas darle algunas horas de tu valioso tiempo, será muy afortunado.
Sutilmente hazle pensar que hay otros que te interesan, que no es el único. JAMAS lo digas en forma directa ni literal, eso es muy ordinario, feo y te hará ver como lo opuesto a lo que queremos. Lo misterioso… lo que nunca queda claro, eso es lo que lo hará pensar en ti.
 4.     Engendra necesidad creando ansiedad y descontento:
Esto es lo que hacen los drug dealers o narco traficantes. Engendran necesidad creando ansiedad. Cuando alguien no es drogadicto, le ofrecen las drogas GRATIS, por un tiempo corto, hasta que ya hay cierta adicción, después se desaparecen por completo y sin avisar -momento en que el adicto nuevo empieza a extrañar y desear su dosis acostumbrada- lo dejan sufrir un par de días (creando ansiedad) y posteriormente aparecen con la droga para cubrir la necesidad de su víctima, solo que ahora ya no es gratis, saben que la víctima está dispuesta a pagar cualquier precio por esa sustancia que les hizo tanta falta un par de días…
Lo mismo harás con tu presencia y tus atenciones. Te ganas a tu víctima, su confianza, eres atenta, detallista, lo escuchas, lo halagas, lo haces sentir importante y cuando menos los espere, le quitas todo por unos días (indiferencia) . Cuando crea que ya te perdió… regresas. Esta vez eres diferente, tus atenciones y detalles tienen que ser distintos y un poco menos… muy sutiles (una mirada, un roce, un comentario al aire que haces como si no tuviera importancia).
¿Te has fijado como las mujeres caprichosas vuelven locos a los hombres? BINGO!!! Ellas crean ansiedad y descontento y después con una sonrisa o una caricia, los hacen olvidar las rabietas que los hacen pasar, porque son encantadoras.
5.     Crea Tentación:
Todo aquello que no podemos y sobretodo lo que no “debemos” tener, es lo que más deseamos… lo que está prohibido. Lo que representa obstáculos, lo difícil… eso es lo que nos da tentación.
Si te presentas como inalcanzable o como “prohibida” creas tentación. En la construcción de la tentación es muy importante apelar a TODOS los sentidos, eso intensifica el deseo. Los hombres son muy visuales, péinate, maquíllate y vístete con cosas femeninas que hagan resaltar tus mejores atributos… menos es más, nada de exagerar.
Para tu ropa elige  bien los colores y texturas que mejor te van. Los escotes de preferencia que sean discretos, no olvides que en la seducción todo es SUTIL. Lo obvio es anti-seductor porque no permite a la víctima usar su imaginación. La imaginación es lo que hace la mitad del trabajo por ti… déjala volar.
Usa un perfume con el que te identifiquen, uno que sea como tu marca personal, no es recomendable usar varios. El olor nos transporta a lugares y momentos, el perfume es una de tus armas, que sienta tentación de olerte. NO vaciarse la botella completa, discreción!
La voz es parte esencial de nuestra personalidad, cuida y trabaja en tu voz, tu tono, tu volumen… la velocidad con la que hablas, la voz juega un papel importante en la seducción. La voz crea tentación de que nos hablen al oído.
Estos son los 5 ingredientes que yo considero más importantes para la seducción y conquista, si tienes otros compártelos. También está la técnica de crear confianza y acercarte como amiga (para las más tímidas) pero ese es tema para otro post.
Por ahora, pon en práctica lo que aprendiste. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario