No ha nacido el hombre perfecto, si nace, no lo quiero, no lo vayas a traer, no creo reconocer en él la perfección, no creo ver ojos iluminados como aquellos del imperfecto, sólo por mirarme, sólo por tocarme. El hombre perfecto sería tan perfecto que no sería lo que yo quiero, porque no hay una definición para el que yo quiero, porque el que yo quiero sonrie e ilumina mi mundo con tal perfección que no creo que exista otra más. La perfección no reune características, eres tú, por lo que me haces sentir, paz, amor, alegría espontánea.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario