REENCONTRÁNDOME

¿En qué momento decidí guardar en un baúl esa niña devoradora de libros, de ideas críticas, obsesiva por el buen escribir, por la ortografía, por la excelente redacción, por los debates filosóficos, políticos y económicos?
¿En qué momento me convertí en una persona cuya alma, cuerpo y mente solo estaban al servicio del trabajo, de la producción?
¿En qué momento perdí el rumbo de lo que me gusta?
¿En qué momento olvidé lo que me hace tan feliz?
Es increíble que me haya perdido tanto tiempo, más de dos años, más de treinta meses. Hoy sé que tras este reencuentro mis ojos brillaron de nuevo, es un REENCUENTRO CONMIGO MISMA, con mi esencia, con mi verdadero Yo.
Dentro de poco mis quejas no serán por trabajo, ni por enfermedades; gracias a este blog mi vida no sucumbió al ahogamiento y la locura por no estar en lugares de amor, esas quejas quedaron atrás, ya no importan, hoy soy inmutable a ellas. Mis próximas quejas, porque ni condición siempre será quejarme, serán por hechos que me hacen auténticamente feliz, esas sin duda serán las quejas más dulces y placenteras.