Hay días en nuestra vida
Que nos cuesta sonreír; en que las horas, no pasan como de costumbre, sino que pesan, duelen. Y la reflexión y la confusión, no te llevan a ningún lado. Es como si nuestra vida, se hubiera ido fuera de nosotros. Que no encontráramos dentro de nosotros ningún espacio donde exista paz. Y preguntamos ¿por qué tener que sufrir en la vida?, para luego comprender que: Sufrir es aprender; y aprendiendo, se empieza a crecer y ese creciendo nos hace sentirse mejor; y al sentirse mejor, se puede mirar hacia atrás; y mirar hacia atrás, es como ver una escena ya terminada. Todo termina, algún día… Nada es para siempre los hornos de nuestra vida son pasajeros y momentáneos pero necesarios. Y se puede mirar hacia adelante, para comenzar nuevamente. Y cuando se llega a ese momento, es posible abrazarse, felicitarse, amarse a uno mismo, encontrarse y sonreír. En la vida, hay muchos momentos difíciles, pero todo termina algún día, y las horas se llenan de luz y de vida, y el viento comienza a soplar a tu favor. Todos los que compartimos este momento deseamos sinceramente lo mejor, y esperamos que el viento sople nuevamente a favor. Para los dioses de DIOS y reyes del REY!!!