Por lo que nunca llegó a ser. Por lo que terminó sin empezar. Por todas esas cosas que no pasaron, pero que yo recuerdo. Porque te quise, o quizás, porque aún siento esa cosa extraña en el estómago cuando me hablan de ti. Porque por mucho que gire el mundo, has dejado huella. Y porque no siempre podemos ser alguien importante para las personas que son importantes para nosotros, pero como duele descubrirlo.