Después
de la supuesta exitosa gira del Sumo Pontífice ahora la Santa Sede, la más
grande corporación del planeta, ha mandado de tour a su Rockstar. El Papa anda
de paseo por el barrio latino.
Esta
vez gracias a que no resultamos favorecidos como santo destino turístico jeje,
razón por la cual no tendremos en el futuro complejos multifamiliares llamados
Benedicto XVI que le hagan la competencia al clásico Pablo VI. Una oportunidad
perdida para nuestros honestos constructores de doble moralidad. Aunque igual,
si hubiera venido el Señor Ratzinger yo no habría ido a verlo. Es un personaje
que me genera desconfianza.
No
seré la primera en señalar su indiscutible parecido con Lord Sirius y en lo
personal, no puedo estar de acuerdo con alguien que le diga a África que tiene
prohibido usar condones. Me parece una posición absolutamente irresponsable
siendo África el continente que presenta un mayor índice de contagio del Sida.
Eso es como prohibirle a un diabético que use insulina o a los viejitos el
Naproxeno. Lo más ridículo es que la prohibición descansa sobre la idea de que
el único sexo que Dios aprueba es el que es para procrear. Ya va siendo hora de
que los católicos se replanteen eso de multiplicarse y poblar la tierra.
Desconcertante
me parece que el Papa tenga este tipo de desaciertos en sus posturas y
declaraciones. Yo supondría que si se trata del máximo representante de un dios
infalible, dicho dios debería guiarlo y advertirle de manera expedita cuando el
Papa la está cagando. Por ejemplo, Juan Pablo II habría echado la culpa a la
asesoría al recibir las denuncias por abuso de menores contra Marcial Maciel,
mexicano fundador de los Legionarios de Cristo.
En
casos de abuso sexual en la Iglesia recomiendo tener siempre en mente que el
hábito no hace al monje, pero esconde sus erecciones. Cabría esperar que en
situaciones de este calibre, ese dios de Ellos se le apareciera a su embajador
en forma de arbusto ardiente, paloma con rama de olivo o voz omnipresente, para
darle una guía, una luz sobre qué hacer. Respecto a Marcial Maciel, Wojtyla
nada dijo y por el contrario, como todo un ejemplo lo consideró.
Desconcertados
quedaron los miembros de la Red de Sobrevivientes de Abusos Sexuales de
Sacerdotes cuando el Papa Bene no los atendió durante su visita a México. Pero
de esto no habló Don Joseph. Ni de esto, ni de la violencia desbordada por la
que atraviesa el país.
Desconcertados
quedaron también los cubanos que esperaban que Benedicto Decimosexto se pronunciara
sobre los presos políticos del régimen de los hermanitos Castro. O los que
esperaban que se pronunciara en contra del bloqueo al que Estados Unidos tiene
sometida a la isla, que en una actitud irrespetuosamente imperialista le impone
como castigo por no compartir sus ideas. Aunque de estos últimos considero que
se equivocan al buscar en la Iglesia Católica un adalid de la libertad de
pensamiento. Pregúntenle a los Cátaros o a Galileo.
Desconcertado
queda cualquiera al oír a Don Bene hablar en contra del dinero, la ambición y
la acumulación, como si él fuera de alguna forma una imagen de austeridad por
favor. El Papa no es buena papa. Ni este, ni sus anteriores versiones –excepto
tal vez en su versión femenina, pero la Iglesia niega que haya sido verdad.-
Jejeje
Debemos
recordar que Joseph Ratzinger es simplemente un mal ser humano. Su
reconocimiento se debe a que es la más alta autoridad del Vaticano, una
organización de malos seres humanos. Algo así como el presidente del único
Estado teocrático del orbe, que curiosamente también resulta ser el único
Estado totalmente comunista. Pero igual, un ser humano de copia mal hecha. Con
funciones fisiológicas y todo. El Papa, como todos, come y caga, y
eventualmente la caga.
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