¿Estás? ¿Estás? ¿Estás? ¿Por qué no me contestas? ¡Puffff!

Yo debo ser la menos indicada para dar recomendaciones de cómo conquistar a alguien, no en vano, hace un buen tiempo me que sola, pero lo que sí me queda claro de mi experiencia y que aplico como regla básica de cualquier  tipo de relación es: NO SER INTENS@. Aunque yo soy una intensa triple xXx... Que les puedo decir, es difícil ser YO! Y si yo fuera hombre ya me hubiera dejado jajaja... Fuera de broma para todas las INTENS@ de bueN consejo les digo. 
Creo que no hay nada más cansón para una persona con la que estemos (o pretendamos estar) que esa llamadera cada dos segundos del día o, peor aún, con MSN, Gtalk, Skype, Twitter o como le quiera llamar (prefiera usar) informando que hay un mensaje que a uno ya no le interesa leer.
 
¿En dónde queda el tiempo para la magia?, ¿Para darse chance de extrañarse el uno al otro?, ¿Para pensar en esa otra persona sin que el timbre del celular sea quien se lo recuerde? No debe ser nada chévere que alguien deba imaginarse cómo se quita de encima al otro o qué fregados le dice para que no lo moleste más, PARA QUE LO DEJE RESPIRAR. O peor aún mi frase típica que se usar "Déjate Extrañar"
 
Parte de ese ritual de conquista tiene mucho que ver con generar situaciones en las que esa persona que nos interesa se tome el tiempo de pensarnos y extrañarnos y, asfixiarlos, claramente, no es la mejor manera de llamar su atención.
 
¿Por qué?
 
Porque ¿quién puede tomar en serio o siquiera pensar en que le interesaría tener algo con una persona que vigila cada uno de sus pasos, que sabe exactamente en dónde, con quién está y todo lo que anda haciendo? No es bueno generar sensación de acoso y mucho menos es sano para uno mismo y para su amor propio, ponerse en una situación así. Se que es difícil cuando no tenemos confianza en la persona amada. Realmente ya no me imagino todo un día detrás de la sombra de una persona, rogándole que me devuelva una llamada o lo que sea.
 
Si lo que se quiere es llamar la atención, ridiculizarse no es la mejor forma; por lo menos, así veo yo esta situación.  Y algo que sí tengo claro es que, si después de un cierto tiempo el susodicho (a) no le ha pedido el teléfono (como mínimo), es porque claramente no le interesa nada más cercano al poco contacto que puedan llegar a tener físicamente o a través de las redes sociales (para ponernos acorde al momento que vivimos).
 
Un poco más serio
 
Intentando pensar cuáles son las razones por las que estos episodios se presentan, creo que tiene mucho que ver con la necesidad de una de las partes de llamar la atención, de sentirse protegida y quizá cuidada y valorada.
 
Leyendo un articulo de la Doctora (Bárbara Morales) sobre el tema, decía que la intensidad no era sana desde ningún punto de vista, que una cosa es ser melos@ (para quienes podían estarlo confundiendo) y otra es no respetar los espacios de la otra persona. Llegar a los terrenos de la obsesión (para ir un poco más allá), puede terminar convirtiéndose en un tema más complicado, más serio y, quizá, motivo de otro post… no este : jejejjj
 
En conclusión
 
Cada uno decide cómo vive su vida, cómo juega a la conquista, cuáles son sus técnica y demás, pero nada puede llevarnos a pasar por encima del otro, a asfixiarlo, a no respetar sus momentos de soledad, sus espacios y, sobre todo, sus decisiones. Si no le interesa, no le insista, no todo en la vida tiene que ser dicho textualmente, aprenda a leer señales o mejor, actitudes. Aunque difícil es aceptar hay personas que no quieren simplemente. 




 




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