cuando alguien tiene la capacidad de “pedir” en principio tiene la capacidad de reconocer sus propias limitaciones
Es curioso, pero estuve leyendo un articulo en el decía según un reciente estudio del laboratorio Bayer Schering Pharma, los hombres son más manipulables y acceden mejor a nuestros pedidos y deseos después de las 18:00 horas.Ahora que lo sabes, igual cambias de estrategia la próxima vez que quieras pedir algo… Pero, ¿por qué nos cuesta tanto pedir? ¿y cómo debemos pedir?
Los seres humanos durante el día vivimos diferentes picos emocionales, a las 15 horas es la mejor hora de fuerza argumentativa de las mujeres; pero ¡Qué desgracia! los hombres son más “fáciles” después de las 18hs, aunque el estudio no indica que tanto más “después,”
cada quién debería empezar a enfocarse en sus propios ritmos y “negociar” según sus propias fuerzas. Pero a la hora de hablar de hombres y de parejas; creo que en muchas mujeres se ha instalado una marca casi fatal: “no sabemos pedir”.
cada quién debería empezar a enfocarse en sus propios ritmos y “negociar” según sus propias fuerzas. Pero a la hora de hablar de hombres y de parejas; creo que en muchas mujeres se ha instalado una marca casi fatal: “no sabemos pedir”.Ojo, que me incluyo porque soy quién escribe el artículo, pero debo advertirles que después de tantas “relaciones” y viajes interiores, he aprendido a “pedir en forma responsable y concreta”.
¿Qué significa pedir responsablemente? Pues es muy fácil, hablo de que en principio hay que internalizar de que hablamos cuando hablamos de “pedir”.
Según la Ontología del Lenguaje
Los seres humanos durante el día vivimos diferentes picos emocionales, a las 15 horas es la mejor hora de fuerza argumentativa de las mujeres; pero ¡Qué desgracia! los hombres son más “fáciles” después de las 18hs, aunque el estudio no indica que tanto más “después,”
cada quién debería empezar a enfocarse en sus propios ritmos y “negociar” según sus propias fuerzas. Pero a la hora de hablar de hombres y de parejas; creo que en muchas mujeres se ha instalado una marca casi fatal: “no sabemos pedir”.Ojo, que me incluyo porque soy quién escribe el artículo, pero debo advertirles que después de tantas “relaciones” y viajes interiores, he aprendido a “pedir en forma responsable y concreta”.
¿Qué significa pedir responsablemente? Pues es muy fácil, hablo de que en principio hay que internalizar de que hablamos cuando hablamos de “pedir”.
Según la Ontología del Lenguaje –filosofía a la que adscribo- “Un pedido es un acto del habla”, un acto que me acerca a un resultado. El pedido surge cuando habita en mí el “juicio (interpretación) de que falta algo y que uno sólo por sus propios esfuerzos no lo podrá lograr.
Es decir que cuando alguien tiene la capacidad de “pedir” en principio tiene la capacidad de reconocer sus propias limitaciones. Esto es un punto extra para el desarrollo de la inteligencia emocional.
Factores que influyen sobre nuestro pedido:
Orador: Quién hace el pedido.- Oyente: Persona a la que está dirigido el pedido.
- Acción Futura: Acción concreta, lo que se pide.
- Tiempo: Cuando queremos que suceda.
- Condiciones de Satisfacción.
- Trasfondo de Obviedad Compartida.
- Competencia: Que la persona a la que está dirigido el pedido tenga la competencia de cumplirlo.
- Sinceridad: Que lo que pido tenga sentido para mí. Que el otro vea ese motor que me impulsa a pedir.
¿Qué factor o factores le faltan a tu pedido?Generalmente se pide en forma “irresponsable” es decir, sin tener en cuenta estos factores,
y cuando el otro “no cumple” nos sentimos defraudadas; sin embargo nuestro pedido no fue concreto, fue dejado al azar.
y cuando el otro “no cumple” nos sentimos defraudadas; sin embargo nuestro pedido no fue concreto, fue dejado al azar.¿Por qué? Porque el acto de pedir, en nuestra cultura actual, ha recibido mala prensa. “¿Pedir? ¿Yo pedir?”. Parece ser que quién pide es débil o no “puede con todo” y de eso se trata, somos seres humanos, mujeres; no podemos con todo; tenemos limitaciones; somos capaces de algunas otras y no de muchas tantas. ¿Y? No pasa absolutamente nada declarar esto, o mejor dicho, sí pasa y mucho a tu favor. Cuando entiendes que eres limitada en algunos campos de acción, quedas aliviada, no buscas la imposible perfección. Dices: “Señores con esto no puedo” y pides apoyo; y así logras lo que deseas.
La fórmula de una solicitud “responsable” es Y te pido C en un tiempo X; sin embargo muchas cuando queremos algo decimos “Tengo calor” y el otro tiene que interpretar “Enciende el ventilador o la Refrigeración”.
¿Imaginas todos los problemas y malos entendidos que ahorraríamos si fuéramos claras?
Razones por las que no se pide:
- Miedo al rechazo
- Orgullo

- Baja Autoestima
- Creencias limitantes
- Ignorancia
Podríamos hacer una gran lista de razones por la cuales las personas no piden pero todas girarían sobre el mismo eje: LA IMAGEN PÚBLICA.
Sin embargo, las personas más exitosas son exitosas porque viven en un contexto de INTERDEPENDENCIA que les permite llegar a los resultados con sus propios esfuerzos y los esfuerzos de los demás.
Vivimos en sociedad, en un gran equipo, es hora de limpiar las creencias que nos limitan y empezar a jugar en equipo.
¿Te atreves?
“Dime lo que no pides,
y te diré de lo que careces”

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