Tú debes estar siempre en primer lugar y quien no te valora, quien no está dispuesto a amarte en tu unicidad, quien no te regala una buena dosis de amor, no te merece. Somos mujeres, necesitamos más que una limosna, necesitamos compartir nuestra vida al lado de alguien que de verdad quiera convertirse en nuestro cómplice incondicional de camino.
Vivamos la vida con alegría, porque a pesar de las frustraciones siempre nos quedará la esperanza de que algún día podamos lograr lo que tanto añoramos,
las cosas tienen soluciones, hay que ser pacientes. Y si vemos que pese a todo esfuerzo que hagamos hay cosas que no logramos y por los que no podemos hacer nada, no vale la pena vivir angustiadas y amargadas por ello. Mejor dejemos esos sueños o pretensiones y disfrutemos de lo que sí está a nuestro alcance.

No hay comentarios:
Publicar un comentario