Lo que no tenemos no lo podemos dar.


Definitivamente, damos lo que tenemos. Lo que no tenemos no lo podemos dar.
Creo haber publicado un par de posts con un mensaje parecido, a través de historias y narraciones, pero no había publicado uno escrito por mi.
Y es que un lector me hacía el comentario en estos días que le parecía que mis artículos últimamente eran oscuros, tristes y melancólicas.
Porque si estoy triste y melancólica, pues no puedo escribir de alegrías y felicidad.
Escribo de tristeza y melancolía, por estar triste y melancólica. Y así somos en la vida real. No podemos estar felices si no llevamos felicidad por dentro…
Afortunadamente (y así espero), son momentos temporales, que no duran eternamente.
Seguro que muy pronto mis escritos tendrán color, y no estarán más en blanco y negro.

No hay comentarios:

Publicar un comentario