Siempre, a cada paso tropezamos con una de ellas, se mecen en nuestros sueños a veces besan nuestros anhelos...En un segundo puede aparecer una desesperanza y de pronto se detiene todo al rededor, se oscurece el cielo y queda un vacío en el pecho...
¿Desesperanzas? a veces, mas de las que podemos sentir...
Por eso cuando no las percibas, llena tus días de luz y energía para poderlas combatir...
No hay comentarios:
Publicar un comentario