UNA TUSA POR MEGAUPLOAD


Su partida me dejó un gran vacío. No estoy preparada aún para que estemos lejos. Siempre sentí que nuestra relación era fuerte e incondicional; siempre estuvo ahí cuando más lo necesitaba. No tuve tiempo de despedirme y ahora vivo una de las peores crisis de mi vida. Sufro por la ida de Megaupload.
 
Como el inicio de un apocalipsis digital de un día para otro toda la información que guardaban las cuentas de Megaupload fue retirado autoritariamente, sin previo aviso y con la justificación de proteger los derechos de autor. La discusión se puso sobre la mesa y surgieron cantidad de preguntas al respecto.
 
Es normal que muchos usuarios entraran en pánico, algunos por sus cuentas personales y otros como yo, que aunque no teníamos cuenta, disfrutábamos del beneficio que nos ofrecía el servidor y que ahora al abrir algún enlace con esa fuente sólo nos muestra una advertencia del FBI comunicándonos los crímenes federales que cometió el sitio. Poco alentador. No lo entiendo; Sitios como Cuevana sacan del analfabetismo cinéfilo a más de uno, y me incluyo. Todo esto ahora está en riesgo de perderse.
 
Recordé entonces una película llamada Fahrenheit 451 en la que se muestra como los bomberos en vez de controlar incendios los crean con la quema de libros, manteniendo el control y esculcando hasta en las carteras de las señoras por el prohibido elemento que, según el gobierno, no deja ser felices a las personas.
 
Me imagino un futuro donde el FBI no está persiguiendo delincuentes de carne y hueso sino infiltrándose en los computadores de cada uno para revisar su historial de descargas. Las dinámicas de la seguridad informática cambiarán radicalmente, se crearán grupos incognitos en donde sus integrantes compartirán información clandestinamente, saldrá el presidente a decir que las descargas gratuitas aumentan los índices de depresión y uno que otro estudio demostrando con estadísticas que la gente más honesta compra en línea en vez de descargar. Mis visiones del futuro no son alentadoras. Soy pesimista y me niego a creer que algo que ya retiraron vuelva a la red y en la misma medida. Tal vez crearan nuevos sitios, nuevos servidores pero faltará mucho tiempo para recuperar de vuelta lo que ya se fue.
 
Queda la amarga sensación de los archivos que no se descargaron y de las películas que quedaron aplazadas para verlas y disfrutarlas. No importa, es algo que nunca tuvimos. A mí me dejó el corazón roto, nada ha vuelto a ser lo mismo desde ese fatídico 19 de enero de 2012 que se fue sin decir más y en contra de su voluntad. Nunca imaginé que ocupara tanto espacio en mi vida y, como sucede con el primer amor, juro guardarle un pedazo de mi corazón y mis más gratos recuerdos. Ya que no puedo descargar nada de Megaupload me dedico a descargar mi tusa, en eso el FBI no se puede entrometer; no todavía.


2 comentarios:

  1. Carla leí el principio de tu publicación me alegre y dije esta sola jaja me engañaste muy bueno te felicito

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  2. ;) Hola!!
    Como 100pre digo me hago responsable de lo que digo o escribo no de lo que los demás se imaginan!.. Juiii

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